MARIHUANA LEGAL EN COLOMBIA: El proyecto que propone un impuesto del 20% para financiar salud y educación


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El Congreso colombiano volvió a abrir la discusión sobre la regulación del cannabis de uso adulto. Un proyecto aprobado en primer debate en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes propone crear un mercado legal para la marihuana recreativa bajo control estatal, incluyendo un impuesto del 20% destinado a salud, educación y programas sociales.

La iniciativa fue presentada por el congresista Alejandro Ocampo, integrante del Pacto Histórico, quien aseguró que el objetivo es construir un mercado de cannabis regulado, controlado y legal en Colombia. Según explicó, la propuesta busca quitarle fuerza al mercado ilegal y permitir que el Estado supervise toda la cadena de producción y comercialización.

Este contenido es únicamente informativo y educativo. No busca incentivar ni promover el consumo de cannabis u otras sustancias psicoactivas. Para información oficial y actualizada, consulta las entidades gubernamentales y fuentes oficiales de Colombia.

Actualmente, aunque en Colombia existe despenalización parcial para el porte de dosis mínima y el autocultivo personal, la venta recreativa sigue sin estar legalizada. Por eso, este nuevo proyecto vuelve a poner sobre la mesa una discusión que el país lleva años intentando resolver.

¿Qué busca el proyecto?

La propuesta pretende regular completamente el cannabis para uso adulto: cultivo, producción, transporte, distribución, venta y consumo para mayores de 18 años.

Uno de los puntos centrales es la creación de un impuesto del 20% aplicado al cannabis legal y sus derivados. De acuerdo con el proyecto, esos recursos serían destinados a:

  • programas de salud pública,
  • educación,
  • prevención de consumo problemático,
  • atención social,
  • y estrategias comunitarias en poblaciones vulnerables.

Además, el proyecto tiene un enfoque social y rural. La iniciativa plantea que gran parte de las licencias de cultivo sean entregadas a campesinos, comunidades indígenas y comunidades afrocolombianas históricamente vinculadas al cultivo de cannabis.

El congresista Alejandro Ocampo ha defendido el proyecto asegurando que la regulación del cannabis no busca incentivar el consumo, sino controlar un mercado que ya existe y actualmente opera en gran parte desde la ilegalidad.

Alejandro Ocampo – Congresista del pacto histórico.

Según Ocampo, la propuesta pretende crear “un mercado de cannabis controlado y legal”, donde el Estado supervise toda la cadena: desde el cultivo hasta la venta final. También ha insistido en que el objetivo es proteger a menores de edad y quitarle fuerza a las economías ilegales relacionadas con el narcotráfico.

Una de sus frases más repetidas durante el debate fue:

“Vamos a regular desde la semilla hasta el producto terminado”.

Además, explicó que la idea es sacar la venta de cannabis de las calles y trasladarla a puntos autorizados donde exista control de identidad, licencias y regulación estatal.

Ocampo también argumenta que la llamada “guerra contra las drogas” no ha funcionado y que Colombia necesita pasar de un modelo prohibicionista a uno enfocado en regulación, salud pública y reducción del daño.

Entre los puntos que más ha defendido están:

  • combatir el mercado ilegal,
  • recaudar impuestos para salud y educación,
  • proteger a niños y adolescentes,
  • incluir a campesinos y comunidades vulnerables en la industria legal,
  • y generar una política de drogas basada en evidencia y control estatal.

Cómo funcionaría la venta legal

La propuesta incluye la creación de dispensarios autorizados y establecimientos regulados donde solo podrían comprar personas mayores de edad mediante validación de identidad.

También se plantea implementar un sistema de trazabilidad para controlar el producto desde la semilla hasta la venta final, permitiendo supervisar:

  • producción,
  • distribución,
  • transporte,
  • calidad,
  • y comercialización.

Entre las medidas planteadas también aparecen:

  • límites diarios de compra,
  • empaques con advertencias sanitarias,
  • prohibición de publicidad dirigida a menores,
  • y control estatal sobre la distribución.

Los productos deberían incluir mensajes visibles sobre riesgos para la salud, similares a los que actualmente existen en el tabaco y otros productos regulados.

Restricciones y límites

Aunque muchas personas hablan de “legalización”, el proyecto incluye varias restricciones importantes.

El consumo seguiría prohibido en espacios cercanos a:

  • colegios,
  • parques infantiles,
  • escenarios deportivos,
  • espacios frecuentados por menores,
  • y algunos lugares públicos específicos.

También permanecería prohibido conducir bajo efectos del cannabis o vender productos a menores de edad.

El autocultivo personal seguiría permitido bajo ciertos límites establecidos por la ley, siempre y cuando no exista intención de comercialización ilegal.

El debate desde la salud pública

Uno de los puntos más sensibles de esta discusión es el impacto en salud pública.

Los impulsores del proyecto aseguran que regular no significa promover el consumo, sino controlarlo. Argumentan que el mercado ilegal ya existe y que actualmente opera sin supervisión sanitaria, tributaria ni controles de calidad.

Sin embargo, sectores críticos advierten sobre posibles riesgos relacionados con:

  • dependencia,
  • alteraciones cognitivas,
  • problemas de salud mental,
  • consumo en adolescentes,
  • y normalización social del cannabis.

Diversos estudios científicos han mostrado que el consumo frecuente, especialmente en menores de edad, puede asociarse con ansiedad, afectaciones cognitivas y mayor riesgo de trastornos psiquiátricos en personas predispuestas.

Por eso, expertos insisten en que cualquier regulación debe ir acompañada de educación, prevención y acceso a atención en salud mental.

Un tema que divide opiniones

El proyecto ha generado posiciones muy divididas en Colombia.

Quienes apoyan la regulación consideran que podría:

  • reducir ganancias del narcotráfico,
  • disminuir el mercado clandestino,
  • generar empleo formal,
  • recaudar impuestos,
  • y permitir mayor control estatal.

Por otro lado, quienes se oponen creen que el país aún no tiene capacidad suficiente para controlar adecuadamente este tipo de mercado y temen un aumento en el consumo, especialmente entre jóvenes.

También existe desconfianza sobre el manejo real de los recursos recaudados y preocupación frente al incremento constante de impuestos en Colombia.

¿Ya es legal la marihuana recreativa en Colombia?

No. Actualmente la marihuana recreativa todavía NO es legal en Colombia.

El proyecto apenas superó su primer debate y aún debe pasar varias discusiones en Cámara y Senado antes de convertirse oficialmente en ley.

Aun así, el avance de esta propuesta refleja cómo ha cambiado la conversación pública sobre drogas, regulación y salud pública en América Latina.

La discusión ya no gira únicamente alrededor de prohibir o permitir, sino sobre cómo enfrentar un mercado que ha existido durante décadas y que continúa teniendo impacto económico, social y sanitario en el país.

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